Juego del ritmo
Cuatro tiempos de entrada, dieciséis para marcar. Desviación en ms.
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Sobre este test
Marcar el ritmo parece elemental y es una tarea de coordinación fina. Seguir un metrónomo no consiste en reaccionar al sonido: si esperas oírlo para moverte, llegarás siempre tarde por tu tiempo de reacción, bastante más de cien milisegundos. Los buenos anticipan: construyen un pulso interno y el sonido solo lo corrige.
Por eso el juego empieza con cuatro tiempos de entrada más agudos, que no puntúan y sirven para instalar el pulso. Dos avisos honestos: una desviación sistemática en un sentido se corrige mucho más fácil que una dispersión, y tu navegador, tu pantalla y tu salida de audio añaden milisegundos que no son culpa tuya. Por debajo de unos cincuenta milisegundos estás midiendo sobre todo hardware.
Cómo funciona
El metrónomo va a cien pulsaciones por minuto. Se miden dieciséis tiempos y la puntuación es la desviación media: doscientos sesenta milisegundos valen cero y treinta valen cien.
Este test se ofrece únicamente como entretenimiento. No constituye un diagnóstico ni una opinión profesional.